
La Galería Homero Martínez Salas presenta Superficie en Disputa, una exposición colectiva que reúne las obras de Cristian Oliva, Ingrid Lauw y Ángel Muñoz en torno a una pregunta urgente: qué puede ser la pintura cuando ya no está obligada a permanecer en sí misma. Curada por Rodrigo Cociña, la muestra propone tres operaciones diferenciadas —insistir, desprender, contaminar— que comparten un mismo núcleo problemático: la superficie como campo en tensión.
Cobre, escoria y cicatriz
La artista visual Ingrid Lauw llega a Ovalle con hilo de cobre bordado sobre gasa quirúrgica. No es casual: lleva a esta tierra el mismo metal que la tierra ha producido y descartado durante siglos.
La provincia de Limarí tiene una historia minera que precede a la República. Desde el siglo XVIII, el cobre de esta zona se extraía, se fundía y se exportaba —y lo que no servía quedaba atrás como escoria: el residuo de fundición, vestigio material de lo que fue extraído y abandonado. Lauw trabaja con ese mismo metal transformado en hilo, bordando sobre gasa quirúrgica siluetas que evocan corsets y cicatrices. La escoria como memoria del territorio; el bordado como memoria del cuerpo.
En Superficie en Disputa, su propuesta —denominada InDermis— opera bajo la operación que el curador Rodrigo Cociña describe como «desprender»: la pintura abandona el lienzo, se convierte en volumen, en presencia física, en cuerpo autónomo sometido al peso y la gravedad. Lo que antes era superficie se vuelve piel.
Con más de 22 años de práctica y respaldo FONDART, Lauw ha expuesto en el MAC Santiago, GAM y en su primera muestra individual In Dermis (Espacio Zinc, Laguna de Zapallar, 2025). Su obra fue recientemente publicada en la revista internacional Nómade.
Tres operaciones, una pregunta
Junto a Lauw, Cristian Oliva propone una pintura que resiste desde adentro: capas que registran tiempo, gesto y transformación sobre la tela, llevando la superficie al borde de su propia continuidad. Ángel Muñoz contamina el campo pictórico con recortes de prensa y fragmentos del discurso mediático, construyendo un espacio de montaje donde lo visual y lo político se interceptan.
La exposición puede visitarse de manera gratuita hasta el 2 de agosto de 2026 en el Centro Cultural Municipal de Ovalle.

