China abrió en Santiago un nuevo espacio para el encuentro cultural con Sudamérica

El Centro Cultural de China en Santiago fue inaugurado en junio de 2026 como un nuevo espacio dedicado al arte, las tradiciones, la historia y el intercambio cultural entre China, Chile y América Latina.

La ceremonia reunió a representantes diplomáticos y culturales de ambos países y estuvo acompañada por una presentación de artistas de la Compañía Provincial de Ópera y Danza de Guizhou, quienes llevaron hasta Chile parte de las tradiciones artísticas de esta región del suroeste de China.

El sonido de las campanas de bronce resonó en la noche del museo, mientras un imponente carruaje de bronce llegaba entre nubes, despertando a mujeres de la dinastía Han del Este, cuyas gráciles y enérgicas figuras guiaron al público chileno a adentrarse en la antigua China.

Hay culturas que conocemos a través de imágenes, libros, relatos o viajes. Otras veces, el encuentro ocurre mucho más cerca: en una exposición, una danza, una taza de té, una conversación o una obra de arte.

El nuevo centro es presentado como el primer Centro Cultural de China en América del Sur y busca acercar al público chileno a diferentes expresiones de la cultura china, generando nuevas posibilidades de intercambio entre ambas culturas.

La danza como lenguaje entre culturas

Uno de los primeros encuentros culturales vinculados a la inauguración tuvo como protagonista a Guizhou, región china caracterizada por su diversidad cultural y la presencia de distintos grupos étnicos.

Veinte artistas de la Compañía Provincial de Ópera y Danza de Guizhou participaron en Santiago en el programa “Encantador Guizhou: Banquete de danza y canto de la antigua China”, que incluyó presentaciones, talleres y actividades de intercambio.

Los artistas chinos también se reunieron con integrantes del Ballet Folclórico Nacional de Chile (BAFONA). Mientras unos mostraron expresiones tradicionales de las comunidades de Guizhou, los bailarines chilenos compartieron la cueca y danzas tradicionales del sur de Chile.


Un encuentro entre dos tradiciones que encontró en el cuerpo, la música y el movimiento un lenguaje común.

Del arte al té

La programación inaugural continuó durante junio con distintas actividades destinadas a acercar la cultura china al público chileno.

Entre ellas estuvo “Té para la Armonía: Belleza Compartida”, realizada en Santiago junto a distintas instituciones, entre ellas el Museo Artequin. La actividad incluyó una exposición sobre la tradición del té, degustaciones, talleres, conferencias relacionadas con la medicina tradicional china y presentaciones de taichí.

Una invitación a conocer una cultura no solamente desde la observación, sino también desde los sentidos y la experiencia.

Cultura como puente

La apertura del Centro Cultural de China ocurre dentro de una relación entre Chile y China que durante las últimas décadas se ha desarrollado en distintos ámbitos, desde el comercio y la educación hasta la ciencia, la tecnología y la cultura.

Pero el intercambio cultural permite algo diferente: que las relaciones entre países puedan encontrarse con las personas a través del arte, el patrimonio y las tradiciones.

Conocer otras culturas también nos ayuda a ampliar nuestra propia mirada sobre el mundo.

En tiempos en que podemos acceder prácticamente a cualquier lugar a través de una pantalla, encontrarnos físicamente con otra cultura adquiere un valor especial.

También en Artequin

En el marco de este intercambio cultural, el Museo Artequin presenta la exposición “Historias de Papel: cortar, plegar y pegar”, vinculada a la cultura y las tradiciones artísticas de China.

→ [Ver exposición “Historias de Papel: cortar, plegar y pegar” en la Agenda ellalabella]

Fuentes

Embajada de la República Popular China en Chile · Embajada de Chile en China · Xinhua · teleSUR · Biblioteca del Congreso Nacional de Chile

Fotografías

Xinhua / Zhou Jiayi · teleSUR