La Danse du Soleil llega a Santiago de la mano de Geneva Camerata con una propuesta que rompe la disposición tradicional de un concierto. Los músicos interpretan el repertorio mientras se desplazan y participan de una coreografía creada por Juan Kruz Díaz de Garaio Esnaola.
La experiencia transforma la relación entre música y movimiento, haciendo visible el cuerpo de los intérpretes como parte de la composición escénica y ofreciendo una manera distinta de acercarse a la música de cámara.