
La exposición toma como punto de partida una leyenda relatada por Felipe Guamán Poma de Ayala, quien narraba que, ante la llegada de las tropas españolas al Cuzco, los incas decidieron quemar sus depósitos de telas antes de entregarlos. A partir de este relato, la muestra propone una reflexión sobre la importancia de resguardar aquellos conocimientos y saberes que constituyen el patrimonio cultural de los pueblos.
Bajo los conceptos de tradición, materia y transformación, las obras reunidas exploran el tejido, la cestería, el bordado, el crochet, la tapicería, el patchwork y diversas técnicas textiles como formas de pensamiento y creación que dialogan con la contemporaneidad. Más allá de destacar la riqueza material o técnica de estas prácticas, la exposición invita a comprender cómo estos oficios transmiten memoria, identidad, resistencia y nuevas posibilidades para imaginar el futuro.


