Quiero ser una chica Almodóvar cruza música y teatro para rendir homenaje a las mujeres, canciones y atmósferas que atraviesan el cine de Pedro Almodóvar. La puesta en escena recupera melodías asociadas a sus películas y las convierte en un recorrido escénico donde interpretación, humor y memoria cinematográfica se encuentran.
Más que una selección de canciones, el montaje construye una experiencia inspirada en un universo reconocible por su intensidad emocional, sus personajes y su particular manera de observar el deseo, el amor y la identidad.