The Very Last Northern White Rhino, de la compañía Gaston Core, toma como punto de partida la historia de los últimos rinocerontes blancos del norte para construir una pieza de danza sobre la vida, la pérdida y la capacidad de persistir en medio del caos.
El montaje utiliza el cuerpo y el movimiento como herramientas para abordar la fragilidad de las especies y nuestra relación con un mundo en transformación, en una propuesta escénica de gran intensidad física.