
El histórico Barrio Las Telas de Independencia será parte de un programa internacional junto a Harvard University y Bloomberg Philanthropies para impulsar su recuperación. Una iniciativa que busca revitalizar uno de los barrios históricos vinculados al comercio textil en Santiago y que invita a reflexionar sobre el diseño y la producción nacional.
Barrio Las Telas: recuperar un lugar donde también se tejieron muchas historias
Esta semana, la Municipalidad de Independencia anunció que el Barrio Las Telas fue seleccionado para integrar un programa internacional impulsado por Harvard University y Bloomberg Philanthropies, con el objetivo de desarrollar durante un año una estrategia integral para fortalecer la seguridad, revitalizar el comercio y poner nuevamente en valor uno de los polos textiles más importantes de Santiago.
El alcalde Agustín Iglesias de Independencia viajó a Estados Unidos, particularmente a Nueva York, para participar de un programa internacional de innovación en gestión pública. En particular, el municipio fue seleccionado para ser parte de esta instancia por una propuesta que realizaron para recuperar el Barrio Las Telas.
El proyecto contempla el trabajo conjunto con expertos internacionales para abordar desafíos relacionados con la seguridad, el orden público, el desarrollo económico y la revitalización urbana del barrio, incorporando experiencias exitosas de otras ciudades que puedan adaptarse a la realidad local.
Para muchas personas será simplemente una noticia urbana. Para quienes hemos trabajado entre telas, talleres y costureras, significa mucho más.
Durante años recorrí este barrio después de que encontré una tienda llamada Tysen donde compré muchos brocados soñados que años más tarde use para hacer zapatos . También pasaba horas en la fábrica textil de mi abuelo y en otras fábricas de telas chilenas. Fue ahí donde nació una fascinación que terminó marcando mi camino creativo.
Recuerdo mirar los brocados destinados a cortinas y tapices y preguntarme por qué esas telas tan maravillosas solo podían vivir en un sillón. Quería llevarlas al cuerpo.
Los primeros zapatos de ellalabella nacieron justamente de esa idea :transformar textiles pensados para el hogar en piezas para vestir. Más tarde, junto a mi hermana, esos mismos materiales llegaron al vestuario.
Por eso emociona saber que el Barrio Las Telas vuelve a ser protagonista. Aunque hoy no todo lo que se comercializa allí corresponde a confección nacional, esta iniciativa puede ser una oportunidad para que el barrio vuelva a ser un lugar vivo y atractivo. Un espacio más armónico, cuidado y estético no solo beneficia a quienes trabajan allí, sino que también puede convertirse en un punto de interés para visitantes y turistas interesados en el diseño y el mundo textil.
Porque no se trata únicamente de recuperar calles o locales comerciales. También es una oportunidad para que diseñadores, vestuaristas, estudiantes y quienes trabajan en la producción nacional encuentren en este barrio un espacio más agradable para abastecerse, crear y seguir desarrollando sus proyectos.
Más que recuperar un barrio: abrir una conversación sobre el diseño y la producción nacional
La iniciativa anunciada por el municipio busca fortalecer el orden público, mejorar la seguridad y revitalizar económicamente el sector mediante el acompañamiento de especialistas internacionales, sentando las bases para una recuperación sostenible que beneficie tanto a comerciantes como a vecinos y visitantes.
¿Por qué no pensar también en una ruta que conecte barrios históricos como Las Telas con talleres, fábricas, productores y emprendimientos que hoy siguen dando vida al diseño chileno?
Sería una manera de acercar a diseñadores, estudiantes, artistas y emprendedores a quienes producen en Chile, fortaleciendo una red creativa que merece mayor visibilidad.
Porque antes de mirar hacia afuera, también vale la pena volver a mirar lo que todavía existe aquí.
En tiempos donde hablamos de sostenibilidad, producción local y consumo consciente, quizás recuperar un barrio sea también una oportunidad para preguntarnos cómo fortalecer el diseño y la producción nacional. Porque, aunque hoy gran parte de las telas que allí se comercializan son importadas, estos espacios siguen siendo un punto de encuentro para quienes crean, confeccionan y dan vida al diseño chileno.
Fuente Municipalidad de Independencia
Por María Jesús Ossa