Crisis de adaptación a la velocidad

Nuestro cuerpo está aún “seteado” para vivir en una cultura campesina y nuestro cerebro para vivir en las cavernas. Y vivimos Con una velocidad imposible de integrar.  

Don Chamblee

Cambiar es necesario y bueno. Solo la muerte es inmóvil. Pero cuesta adaptarse porque en todo sistema vivo, cuando cambia una parte, cambia el sistema entero. Cuesta no tener nostalgias de tiempos con menos amenazas, cuesta aceptar que desde el momento en que Chile entró al mundo global, ya no somos una sociedad de país en el sur del sur, sujeto solo a sus propias realidades.

Los cambios en la sociedad se producen también en el cuerpo y si decimos cuerpo, decimos también psiquis. Porque la psiquis no es el alma -que es el espíritu- sino que el sistema donde están casi todos los controles. Gracias a Dios es así. Tenemos un sensor que nos avisa de lo que sentimos y resentimos.

Pero muchos siguen separando el alma del cuerpo, confundiendo el alma con la psiquis. Se cuidan de los males del cuerpo, porque del alma se encargan ellos y Dios.

Hay que ponerse al día. Nuestro cuerpo está aún “seteado” para vivir en una cultura campesina y nuestro cerebro para vivir en las cavernas. Y miremos cómo vivimos. Con una velocidad imposible de integrar. Las nuevas generaciones estarán mejor preparadas, pero tampoco contarán con un cerebro capaz de absorber los cambios diarios en nuestra vida cotidiana.

La preocupación es por aquellos que no escuchan al cuerpo cuando va perdiendo energías; que no constatan la tensión que lo contractura; que no se dan cuenta de que están irritados porque están cansados (o sea están cansados sus nervios, los que dan cuenta del exceso). Que siguen y siguen hasta que las relaciones y los sentires se van deteriorando.

No seamos ni héroes ni víctimas. Basta cuidarse, hacer el acto de humildad al que apelo en cada columna, aceptar que la vida va más rápido de lo que podemos absorber, y hacer cambios.

No es necesario ser tan rico ni tan famoso ni tan bello ni tan impecable. Sí es necesario acercarnos más y más a ser seres humanos que necesitan cuidado.

Nadie puede cuidarnos si no sabemos lo que nos pasa.

 

 Imagen: Don Chamblee
Fuente: Columna Paula Serrano La Mujer y su Mundo de El Mercurio